jueves, 12 de febrero de 2009

Sin noticias de Gurb

Sin noticias de gurb, relata la búsqueda de un extraterrestre (Gurb) que ha desaparecido, tras adoptar la apariencia de Marta Sánchez, en la ciudad de Barcelona. El narrador no es Gurb, sino otro alienígena que sale en pos de él tras convertirse en el conde-duque de Olivares, aunque va cambiando su apariencia a medida que avanza la trama, y cuyo diario constituye la guía de la narración. El protagonista comienza la historia con unas ideas y objetivos que van cambiando a la vez que él cambia para adaptarse a la forma de vida del planeta.

Este ha sido uno de los libros mas graciosos que he leído en mi vida, iré subiendo algunos capítulos en el blog, pero este especialmente que narra el día 18 de la búsqueda de Burb me pareció super divertido

Día 18

Por la mañana el jefe de Gurb va al bar de Mercedes y Joaquín, pero ve que lo están cerrando. Va hacia ellos y les pregunta que a que se debe que lo cierren. Joaquín le contesta que Mercedes a pasado mal la noche otra vez y que la va a acompañar al médico.
Él les dice que se puede hacer cargo del bar. Le dan las llaves y lo 1º que hace es poner a calentar la cafetera para que cuando vengan los clientes no esté fría. Llega el primer cliente, le dice hola y él para no ser descortés manda a la cafetera y a la nevera que le digan hola, el cliente queda asombrado. El cliente pide un café con leche pero él se da cuenta de que la cafetera por algún motivo no se encendió. Coge los cables, se los mete por la nariz y sale el café, solo que con leche es con cucal.
Se le pega al techo una tortilla de 21 huevos cuando entra Joaquín por la puerta y antes de que le diga nada, el jefe de Gurb le dice que él pagará los desperdicios. Joaquín no le hace ni caso ya que Mercedes tiene que ser operada mañana.
Regresa a la ciudad en metro y hasta la hora de comer se va a dar una vuelta y mira las obras que están haciendo. Empieza a comentar que hace mucho tiempo del cuál la Tierra no tiene documentos los habitantes vivían bajo el suelo y tenían todo (jardines, calles, etc...) bajo el suelo.
Más tarde llega al lugar donde estaba situada la churrería ayer, pero hoy no la encuentra. Pregunta a la gente que hay por esa zona y le dicen que está en otro lugar al que él acude a comprar. Se da cuenta de que la churrería es una furgoneta habitada y que se traslada para buscar trabajo de un lugar para otro.
Regresa a casa y el ascensor está estropeado así que decide subir andando. En el piso 3º pica oye unos gritos. ES su vecina diciendo al hijo que si no come la verdura que no será como supermán. Él sigue subiendo y al llega a casa se come los diez kilos de churros que compró, mientras piensa un plan para ver a la vecina. Ya se le ocurrió un plan. Va a casa de la vecina y pica. Le pregunta que si no tendría una taza de arroz y ella se la da.
Sube corriendo a casa y tira el arroz, luego le vuelve a picar y le pide aceite, vuelve a picarla y le pide ajos, vuelve a picarla y le pide tomates, vuelve a picarla y le pide sal, pimienta y azafrán. Vuelve a picarla y le pide alcachofas, guisantes y judías. Vuelve a picarla i le pide gambas, rape, almejas, pero ella le da dos mil pesetas y le dice que se valla a cenar a un restaurante.
Está tan deprimido que no se come los doce kilos de churros. Así que se pone a dormir. Aún sin noticias de Gurb.

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